Hace unos tres días terminé de leer “El Talismán”, obra de dos maestros de la literatura del suspenso y el terror como son Stephen King y Peter Strauss, y aun no me recupero del todo.
El Talismán, aunque es una novela una novela bastante distinta a las anteriores que había leído de King, inmersa en un mundo real que se mezcla con mundos de fantasía y de misiones fantáasticas, que incluso por momentos nos recuerdan a la épica de Tolkien y el Señor de los Anillos (incluso, muy apropósito, pues el mismo protagonista hace referencia del libro más de una vez), no deja de lado el suspenso y el sustico al que estos autores nos tienen acostumbrados.
Jack Sawyer (si, otro homenaje de los autores a nada mas y nada menos que al Tom Sawyer de Mark Twain), debe emprender una gran hazaña para un chico de apenas 12 años de edad: atravesar el país de costa a costa y conseguir el Talismán, el único que podrá salvar la vida de su madre y de otras madres gemelas habitantes de “mundos paralelos” al nuestro, con lo cual por supuesto, las calamidades que podría pasar un chico común que emprenda un viaje solo a lo largo de los Estados Unidos se duplicaran y triplicaran, al ser perseguido por los malos de este y de otros mundos.
Como es típico de los libros de King, en ocasiones los recuerdos, ideas y pensamientos de los personajes tienen a confundir un poco el asunto (sobre todo en los momentos más emocionantes de la trama), y nos hacen larguísimo llegar al momento de desenlace o crítico de la situación, pero como todo libro de King, no puedes soltar el Talismán sino hasta que AL FIN llegas al final (si, valga la redundancia) y descubres el todo de la trama, y puedes descansar “en paz”.
Si quieres leer algo distinto, y estresarte la vida un poco con los problemas de otro, no dudes en leer El Talismán, si puedes con el suspenso lo disfrutarás horrores.

