El sábado nos tocó a los "escuálidos" (como nos bautizó el mismo presidente Chávez) de Caracas, salir a la calle a festejar el fin de la campaña electoral en esta ciudad, en la muy bien llamada "Avalancha", organizada por todos los partidos que apoyan la candidatura de Manuel Rosales como futuro presidente de Venezuela.
Como verán fue toda una fiesta, hubo gaitas (Rosales es maracucho), risas, baile, caminata, ánimo, niños, ancianos, disfraces, muñecos, y un gran compañerismo, solidaridad, decencia y una inmejorable muestra de civismo de parte de los miles de asistentes que se comportaron a la altura de lo que ameritaba la ocasión.
Esta concentración y el posterior discurso, fue en la Autopista Francisco Fajardo, que es la vía principal que conecta Caracas de Este a Oeste.
Dió gusto ver la cantidad de gente, no solo en la autopista sino en las avenidas paralelas como la Río de Janeiro, la Principal de las Mercedes y todas las transversales que van hacia Chacaito, incluso un gran número de personas llegó por la parte de atrás de la tarima, y Rosales se excusó un momento y fue gustosamente a saludarles.
Yo disfruté en grande con mis amigas Rosita y María Fernanda quienes caminaron conmigo desde la Estación del Metro de Chacaito hasta más o menos cerca de la tarima, donde oímos a los artistas y personajes políticos que expresaron su opinión y apoyo, y por supuesto, al canditado a la presidencia, además, del grupo de gaitas "Gran Coquivacoa" que deleitó al publico con su música, los puso a bailar y saltar al ritmo de esta música zuliana.
Por supuesto nos fuimos preparadas con nuestro combo "escuálido", o sea, pitos, gorras, franelas y banderas alusivas al tricolor nacional, y les digo que ni el carnaval es tan colorido, vistoso y alegre en Caracas.
Las fotos son solo de lo que estaba muy cerca pues mi celular no tiene mucho alcance, pero por la internet conseguirán todas las que quieran desde una vista más panorámica, especialmente las que sacaron desde el pequeño helicóptero manejado por control remoto, que tenía una cámara con la que podía alcanzar casi toda la longitud de la Avalancha.
Si se preguntan ¿por qué los medios de comunicación no filmaron desde helicópteros esta concentración cívica y pacífica? pues tan simple es la respuesta: no se lo permitieron. El gobierno venezolano (léase Chavez) y sus representantes en la gobernación de la Gran Caracas, lo prohibe explícitamente, su temor es que no se vea por la televisión, la prensa y demás medios, la cantidad de personas que responden a los llamados de la oposición y no apoya al actual presidente de la República y su reelección. Pero al contrario, la marcha del oficialismo efectuada al día siguiente, si recibe todos los permisos para ser filmada desde donde sea ¿y luego donde queda la libertad de expresión? ustedes me dirán...

La Negra (alusión a la tarjeta negra que es el plato fuerte de la campaña de Rosales)

Yo con mi bella bandera de Venezuela (de siete estrellas, valga aclarar, no de ocho)

La Bandera Gigante Tricolor que llegó desde el Oeste de la Caracas

Mafer y el tricolor nacional

Rosita mi gran amiga y entusiasta en la marcha

El Bochinche que se armó en el Metro luego de la Avalancha, ¡qué risas!
Lo que más me impresionó no fue la cantidad de gente jóven (que también es notable) sino la cantidad de jóvenes de la tercera edad que caminó TODA la marcha hasta la tarima. Donde yo estaba había una joven de 98 años caminando junto a sus hijos, nietos y demás, y se veía muy alegre, sana y súper contenta, y no fue la única, había muchos jóvenes octagenarios en sillas de ruedas, con bastones pero muy sonrientes y satisfechos de estar allí dando su sabiduría y expericiencia a los más jóvenes.
De todas formas, no crean que me hago muchas esperanzas de ganar, ya sabemos que el gobierno maneja a su gusto las instituciones públicas (incluido el CNE), pero bueno, la peor lucha es la que no se hace y para atrás ni para coger impulso.
Yo me quedo en Venezuela - Carlos BautePowered by ODEO