
Un lugar para colocar lo que me gusta, ser yo misma, en lo que creo, lo que me da emoción, lo que está en mi mente y en mi corazón.
viernes, junio 30, 2006
Un Poco de Magía no le hace mal a nadie

jueves, junio 29, 2006
Llegaste

Que algún día a mí llegarías
Trayendo color a mis días
Llenándolos de poesía
Ahora mis sueños están llenos
De sonrisas y miradas
Y mi corazón está pleno
pues ya encontró su morada
Juntos en esta larga senda
Andaremos desde ahora
Caminando lentamente
Kilómetros sin demora
Dedicado a todos los que creen con todo su corazón que "El Amor es una Fuerza de la Naturaleza"
miércoles, junio 28, 2006
El Regreso
Algo ya presintió cuando vio a Jack desmontando la carpa desde el camino que venía de lo más alto de la montaña, esa carpa donde habían compartido tantas cosas que no se podían describir; ya casi todo el campamento estaba recogido, la hoguera estaba apagada y sus pocos víveres empacados.
Jack parecía tan despreocupado y tranquilo cuando se lo dijo: Aguirre volvió, le dijo que debían bajar ya, una tormenta que venía del Pacífico.
Ennis se sintió tan molesto que dijo lo primero que se le ocurrió, que no iban a recibir el pago de un mes completo por tener que bajar antes de tiempo. Y Jack inocentemente le ofreció su dinero, ese que él sabía que de ninguna manera le sobraba, sino todo lo contrario, o sino ¿qué diablos hacía ahí trabajando para el mal nacido de Aguirre?, “no necesito tu dinero, no soy un muerto de hambre”, le soltó molesto, ¿Qué se habrá creído el muy desgraciado?
¿Es que Jack no lo veía? ¿era tan corto de mente que no se daba cuenta? Todo se terminó, ahora cada uno debía volver a sus vidas de antes; se acabaron los días de risa, comer amenamente al lado de la fogata, vivir esos momentos en que en los que se olvidaban de mundo y solo existían los dos, ya no más besos, caricias esa pasión que compartían, el fin de las diarias despedidas y encuentros… y ahora… ya no podría estar más tiempo cerca de Jack; verlo recoger las cosas con tanta calma le hace sentirse enfermo, le provoca ir a caerle a golpes por su tranquilidad, le provoca gritarle “¡Jack, hijo de puta!, ¿es que no ves que se acabo nuestro verano? ¿Es que no te importa un carajo? Brokeback no será nuestro hogar nunca más”.
Necesita pensar a solas y acostumbrase a la idea de que vería de nuevo a Alma, esa mujer en la que no había pensado casi en dos meses, en que de seguro ya habría terminado de coser su vestido de bodas, en que ahora ella sería su familia…. ¿Y Jack? No será sino un recuerdo, tendría que sacárselo de la cabeza y del corazón, pero ¿cómo diablos?
Y ahí viene el muy idiota, ya terminó de recoger todo, viene jugueteando con el lazo, se lo lanza y lo atrapa diciendo: “hora de partir vaquero”.
Pero ni se crea que está de humor para juegos, se levanta casi sin mirarlo y se va hacia los caballos, pero Jack no se va a dar por vencido tan fácil, “un último juego” piensa tranquilamente, de nuevo logra lazarlo pero por un pie esta vez. Ennis se siente caer como un tonto casi al mismo tiempo que se da cuenta, pero con la misma soga atrae a Jack al suelo junto con él.
Jack no entiende si es un juego como los que solían compartir o algún tipo de pelea, pero sea lo que sea se lanza junto a Ennis, al principio riendo pero reaccionando rápidamente al recibir los golpes, empieza a devolverlos con la misma fuerza, mientras respiraban agitadamente como dos caballos salvajes.
Jalones y golpes van y vienen, ruedan por el piso agitadamente mientras que la intensidad de los puñetazos va aumentando, y casi sin darse cuenta de cómo, Jack golpeó en la cara a Ennis, el cual comenzó a sangrar abundantemente por la nariz.
A Jack este golpe le dolió más que al mismo Ennis, se acercó rápidamente a tratar de limpiarle el rostro con las mangas de su camisa, casi sin poder creer en su mala suerte, primero la rabieta de Ennis y ahora esto, como si no fuera ya bastante que se tuvieran que devolver a Signal y bajar de la montaña, pero él como siempre era un tonto, tratando de no derrumbarse por Ennis, de mostrarse fuerte por él y de mantener la esperaza de que tal vez se verán de nuevo algún día, que Ennis tal vez querrá tratar de seguir cerca de él, pero ahora sus pocas esperanzas se habían ido al diablo, el puñetazo que le dio Ennis dejándolo en el suelo tendido, y su mutismo luego que emprendieron la bajada lo decía todo.
Dos camisas, eso sería lo único que le quedaría ahora a parte de un montón de recuerdos, la camisa de Ennis, la cual agarró sin que éste se diera cuenta mientras iba al río a lavarse la sangre, y la suya propia, ambas manchadas con la sangre de Ennis, esa sería lo único que tendría para probar que todo lo vivido en Brokeback Mountain no había sido uno de sus tontos sueños.
No había espacio para ningún rencor, para ningún sentimiento de rabia contra Ennis por la pelea sin sentido que habían tenido, por la manera que le había contestado cuando le ofreció su dinero, por la rabia que le mostraba ahora, solo había lugar para la pena, para la tristeza y para el sentido de que debía continuar, reunir fuerzas suficientes y volver, para luchar por lo que Ennis significaba para él, porque dos camisas nunca serían suficientes, y la soledad ya no tenía razón de ser en su vida.
Ennis nada podía ya decir, no quería sentir nada más, se sentía como un piedra que rodara cuesta debajo de la montaña, reencontrándose con el destino que se había impuesto tiempo atrás, y del que sentía que no tenía escapatoria, aunque los días vividos en Brokeback le habían demostrado que existían muchas cosas más.
lunes, junio 26, 2006
El Alquimista

El Alquimista está escrito en un estilo muy sencillo y cuenta la historia de un joven pastor, soñador, puro de alma, lleno de amor y que tenía una vida sencilla, habiendo logrado extraer la sabiduría de la vida en su diario ir y venir rodeado de ovejas, (¿les suena conocido?), pero que tropezó con un sueño que trastornó su vida y lo ha puso en el difícil mundo de las decisiones, del cambio, del atreverse a algo más o conformarse con una vida conocida y casi perfecta (casi).
Paulo dice respecto a este libro, que está escrito no solo en una forma descriptiva sino en el estilo de los símbolos y las señales, algo así como que el verdadero mensaje está escondido dentro del mismo relato. Simbólico ó descriptivo, leer el Alquimista es una hermosa experiencia, y solo de ti depende qué lecciones puedas tomar de su historia, o si no tomas ninguna y no te parece más que un lindo relato, que nos lleva al desierto, a las pirámides, del amor, y que nos habla de la sabiduría de un sencillo joven llamado Santiago, que se atrevió a soñar.
sábado, junio 24, 2006
La Vida antes de Ennis
viernes, junio 23, 2006
El Baile
- “Ya era hora” – pensó – “Un poco de suerte para variar”.
Mientras saboreaba un whiskey que el día de hoy se podía dar el lujo de tomar, se percató de que la linda muchacha que vío en el rodeo no le quitaba la vista de encima.
Lureen, una niña rica, según le comentó el barman, “vaya cosa”, pensó.
De repente, al voltearse mientras se tomaba su trago en la barra, se dió cuenta de que la señorita se acercaba a él, con la misma sonrisa pícara y seductora que le dirigió por la tarde, cuando él le devolvió el sombrero que a ella se le había caído durante su participación en el rodeo.
-“¿Qué esperabas para invitarme a bailar? ¿un llamado de apareamiento?
Jack sonrió ante su atrevimiento, si, bailar y conocerla, diablos ¿porqué no?
Una canción, dos canciones, la compañía era buena, la conversación agradable, y que bueno era sentirse así, cerca de alguien, de una persona a la que le gustas y que prefiere estar contigo que con nadie más.
Lureen está feliz, “que suerte”, piensa en su interior, “bailando con el vaquero más guapo de la cantina, qué bellos son sus ojos, qué dulce es su sonrisa… y qué linda la canción, todo es perfecto esta noche”
La joven que canta tiene un tono melancólico, romántico y dulce a la vez.
Nadie te amará como yo
Nadie más
¿Lo puedes ver?
Jack le sonríe, la abraza más fuerte, y junta su mejilla a la de ella, pero al ocultar el rostro su expresión cambia, ya no sonríe más, su mirada es triste mientras su mente viaja lejos, a las montañas, un año atrás….
Nadie te amará como yo
Nadie… nadie… nadie
-“Maldita canción…” – piensa – “y maldito Ennis del Mar…”
jueves, junio 22, 2006
miércoles, junio 21, 2006
La Espera
“Amigo esta carta es una deuda de hace mucho tiempo. Espero que la recibas. Escuché que estabas en Riverton. Yo iré allá el 24, pensé que podía detenerme allá e invitarte una cerveza. Envíame una línea si puedes, y dime si estarás allá. La dirección de retorno es Childress, Texas.
Jack Twist”
Ennis salió lo más rápido que le permitió su vieja camioneta, y garrapateó en una postal “Apuesta a que si”.
¿Y se repetirá lo que sucedió en la montaña? ¿Sentiría lo mismo que antes cuando lo al fin lo viera? No, eso no era posible, ahora era un hombre casado y un padre de familia, por Dios, tenía dos hijas a quien respetar, pero…. Pero era Jack, el mismo Jack que le enseño a besar con rudeza y ternura a la vez, el mismo Jack que lo hacía reír aun sin querer hacerlo, el que lo atormentaba con su armónica solo para hacerle rabiar, el que refunfuñaba de descontento por la comida para luego comérsela y relamerse de gusto, el que tenía una pésima puntería aunque le quisiera atinar a un inmenso alce pero que insistía día a día en lograrlo sin darse por vencido…
Y… ¿que sentirá Jack?, tal vez solo quiere tomar una cerveza con un viejo compañero de trabajo, recordar los viejos tiempos con alguien con quien mantenía un secreto, pero de seguro no quería algo más allá, tal vez ya estaba casado y se hubiera olvidado de aquello, o… o... ¿habría encontrado alguien más? ¿otro tipo que lo haría sentir lo mismo que sentío cuando estaban juntosl? No… ¡NO!… No quería pensar en eso, era demasiado confuso y le hacía sentirse como un saco roto, como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago y le hubieran revuelto las entrañas; sus hijas..., si, en ellas debía pensar, y en Alma, no en la montaña, en la carpa, en la calidez de Jack… y ahí iba otra vez... siembre Jack...
El tiempo que faltaba para el 24 no pasaba lo rápido que debía, era como si algún misterioso ser que controlara el tiempo se hubiera confabulado para hacerlo pasar tortuosamente lento.
Alma no podía entender el humor cambiante de Ennis, a veces sonreía en silencio mirando al vacío, o sino por cualquier cosa explotaba y se ponía de muy mal humor, y se la pasaba murmurando para sí mismo no se sabe qué cosas cuando estaba a solas, y más raro aún, no iría a trabajar el día que su amigo vendría. Alma no se acordaba de haber visto a Ennis faltar al trabajo ni en invierno ni en verano, pero ¿quien podía entender los hombres? Algunos amigos son importantes tanto como la familia, “los vaqueros son tipos muy particulares”, pensó Alma creyendo que comprendía a Ennis.
Hasta que por fin el día llegó, Ennis apenas se podía contener, se sentía como un niño que despierta antes de tiempo en la tan esperada navidad; se levantó muy temprano, se afeitó, y se puso su mejor camisa, la que Alma le compró para que fuera al servicio de la Iglesia y que nunca logró que vistiera.
Miraba el reloj, refunfuñaba y se asomaba a cada rato por la ventana, aún sabiendo que no era él quien llegaba. Empezó a tomar cervezas tratando de mantenerse calmado, de enfriar su cabeza y sus sentimientos en esa caldeada sala, hasta que llegada la media tarde, empezó a creer que había sido una burla de Jack, que no se iba a presentar. No sabía que sentir al respecto, así que siguió bebiendo cada vez más huraño.
Hasta que finalmente escuchó la vieja carcacha acercarse, la misma de hacía cuatro años en los tiempos de Brokeback, él la habría reconocido a un kilómetro de distancia; y al asomarse por la ventana, ahí estaba, Jack Fucking Twist, ahora todo estaba en su lugar: Ennis sabía perfectamente que significaba la emoción que explotaba en su pecho y podía ver en los ojos de Jack que sentía lo mismo que él… mi cariñito…
martes, junio 20, 2006
Hoy en la Mañana

lunes, junio 19, 2006
Como Ennis

Nos pasa lo mismo mi querido Ennis, lo que he dicho en este hogar y lo que he escrito en los comentarios de las “casitas” de mis amigos “virtuales”, ha sido mucho más sincero, verdaderamente sentido y expresado, de lo que he conversado en mucho tiempo. No es fácil encontrar alguien con quien hablar de las cosas que en verdad importan, así que uno se conforma con hablar de trivialidades, del día a día, del tema de moda, o no decir nada, tal como haces tú.
Pero tu historia y la de Jack, la belleza Brokeback, y lo compartido con los éstos amigos encontrados en forma tan peculiar, han sido lo que me ha hecho sonreír nuevamente, pero sonreír de verdad, desde el corazón, y de hablar (o mejor dicho, escribir) de lo que en verdad me gusta, de lo que me parece relevante, y de lo que me mueve cada día.
viernes, junio 16, 2006
Azul
No desde el momento en que te descubrí
Ahí sentí que entraba en mares desconocidos
Como un pirata, con miedo y a la vez con valor
Ahora el mar nunca más será solo mar
Será un espejo, un reflejo de tu mirada
A veces calmado, tormentoso ó agitado
Pero siempre tu, solo tu, siempre tu
Tampoco el cielo seguirá siendo cielo
Será tu mirada infinita y perfecta
A veces frío, cálido ó templado
Pero siempre tu, solo tu, siempre tu
Dedicado a Jake, quien le prestó su cuerpo, su alma y su corazón a Jack y al final se volvieron uno solo.
jueves, junio 15, 2006
Pensamientos de Jack

Jack se atrevió a soñar desde el día que lo conoció que ese muchacho sería suyo, aunque no sin miedo, mas bien pánico, de que el día que Ennis del Mar se diera cuenta de la mirada de sus ojos que siempre trataba de esconder, de la forma en que lo quería impresionar mostrando sus dotes de jinete, de la manera que admiraba su puntería con el rifle, de que el día que se percatara de esto y muchas cosas más, Ennis lo despreciara para siempre.
Pero no ocurrió del todo así, al principio Ennis no entendía nada, estaba totalmente confundido después de esa primera noche que pasaron juntos, luego de una buena borrachera, le habló duramente, le dijo que no se repetiría y que él no era un marica; éstas palabras hirieron profundamente a Jack, pero él lo entendía completamente, se limitó a contestarle que no era problema de nadie, excepto de ellos mismos.
Pero luego, en lugar de partir la próxima noche con las ovejas luego de la cena, tratando de poner la mayor distancia ente ellos tal como Jack se lo esperaba, Ennis se había acercado, apenado, triste y casi suplicante a la carpa, sin poder entenderse a sí mismo, pero dándose perfectamente cuenta de que lo único claro para él en ese momento, era que quería y necesitaba estar esa noche al lado de Jack, y que no había vergüenza, orgullo, coraje o miedo que pudiera impedirlo.
Y así sucedió todo, sin muchas palabras, solo los hechos simples que hacían entender a Jack que Ennis del Mar lo necesitaba, lo deseaba, lo quería y lo entendía, tanto como él necesitaba, deseaba, quería y entendía a Ennis, y aunque los momentos compartidos eran breves, la emoción, la pasión y la complicidad entre ambos compensaba muchas cosas, y ahora podía sentir sin temor alguno que Ennis del Mar, ese muchacho serio, guapo y de pocas palabras sonreía y que era gracias a él, ¿el futuro? No, no pensemos en él, dejémosle que venga en el momento que le corresponda, ahora solo importa mirar esos ojos verdes, esa sonrisa tímida, y ya no tratar más de entender sino de disfrutar que lo que tanto esperaba y deseaba secretamente se cumplió, Ennis del Mar era suyo.
miércoles, junio 14, 2006
Donde quiera que estés
¿Se puede amar a quien no se conoce?
¿Se puede sentir a quien no se ve?
Mi alma me dice que si
Que siempre has estado allí.
Por eso, amor
Quien quiera que seas
Donde quiere que estés
Si antes no existías
Ya te cree.
Con la energía de mi mente
Con la fuerza de mi amor
Yo te invoco a voces
Ven, ven, ven
Y aunque juntos ya estamos
Al formar un solo ser
Yo te quiero ver
Ven, ven, ven
martes, junio 13, 2006
Ami, el Niño de las Estrellas
Hace tiempo conocí un niño hermoso, su nombre o mejor dicho, la manera como le llamamos todos los que nos llamamos amigos suyos, es Ami.
Ami es un niño tierno, inocente y muy sabio además, pero muy dispuesto a compartir su sabiduría con todos los que quieran recibirla, o mejor aún, con todos los que tienen un corazón y un alma de niños que puedan mirar el mundo, aunque sea por raticos, de una manera tan pura como lo mira él.
Gracias a una amiga muy querida conocí a Ami, y desde entonces lo tengo presente como una de mis apreciadas amistades, como un tesoro de Luz y Amor.
Lo bueno es que todos podemos ser amigos de Ami, él les espera a todos en las páginas de sus libros de la mano de su creador Ernesto Barrios, es un placer para mí presentarles, ojalá la relación sea fructífera y duradera, y les traiga tanta alegría como a mí.
La Mariposa
De repente, un pequeño ser alado se acercó revoloteando y se fue a volar alegremente alrededor de Ennis, en alegres giros y picados como si estuviera jugando a su alrededor, o si quisiera darle un saludo alegre y travieso, lo cual a Ennis realmente no le hizo ninguna gracia y empezó a dar manotazos como un niño al que una abeja está molestando, con la cara arrugada y murmurando descontento, mientras Jack no hacía más que mirarle divertido, viendo sus inútiles esfuerzos por alejar la mariposa.
-“Es solo una mariposa Ennis, déjala estar. Te escogió por tu dulzura ¿sabes?” – le soltó Jack sin poder contenerse más.
-“No me jodas, Jack” – le dijo Ennis, mientras le dio un empujón que lo dejó acostado en el suelo, más de la risa que de lo fuerte que fue.
Pero, entre sus carcajadas, Jack pudo notar que Ennis no estaba realmente enojado, sino que también reía abierta y espontáneamente, lo cual, a él le pareció, era tan hermoso y peculiar como una mariposa revoloteando al final del verano.
lunes, junio 12, 2006
Un Nuevo Amanecer
